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Azulado fulgor
Desde el fondo de ti, y arrodillado,
un niño triste, como yo, nos mira.
Pablo Neruda
cual meteoros incontenibles nos lanzamos
en busca de una nada idealizada
desde lo alto hasta el fondo de este amor florido
de luna a luna llena
un amplio querer invadió fibras
tan profundas como intensas
el cuerpos desnudado fue
de la piel hacia adentro
y aún así en su eterna orfandad
el alma llora confunidada:
lo vi todo
en un instante
cual azulado fulgor
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